Niños de Newtown participan en la vigilia en recuerdo de las víctimas de la matanza de la escuela de Sandy Hook. Aquí, imágenes de los 26 fallecidos.
Un adulto ayuda a un niño a disparar con un subfusil automático en uno de los miles de ‘gun shows’ que se celebran en EEUU. Fotogalería de Pete Muller publicada por Wired. Vía BagNews.
La segunda enmienda de la
Constitución norteamericana consagra el derecho de sus ciudadanos a
comprar, portar y usar armas de fuego.
FUENTE: www.ccarnicero.com
Solo cinco estados de la Unión
limitan la posesión de fusiles automáticos, que poco tienen que ver con
el uso cinegético o deportivo. El resto no tiene prácticamente
limitaciones a la venta de armas, que es un negocio que produce cientos
de millones de dólares cada año.
El actor fallecido Charlton Heston.
Estados Unidos
es un inmenso arsenal de armas privadas que están en uno de cada tres
hogares. La sucesión de masacres y crímenes con armas de fuego no
promueve la limitación o el control de su posesión porque hay lobbies
poderosos que se agarran a una Constitución que ya ha cumplido 222 años sin que ningún presidente se haya atrevido a proponer su modificación con respecto a las armas de fuego.
La opinión pública asiste horrorizada a
la masacre de la guardería o colegio infantil Sandy Hook de Newtown
(Connecticut) en donde 20 niños y ocho adultos fueron asesinados a
quemarropa por un joven contrariado de 20 años que liberó su furia
indiscriminadamente.
El presidente Obama ha afirmado con lágrimas en los ojos que estos hechos no pueden volver a repetirse. Pero, ¿será capaz el presidente electo de tomar medidas para promover el control sobre las armas de fuego?
Destacados psiquiatras alertan de que
cada uno de estos sucesos periódicos alimentan los sucesivos por el
mismo efecto de contagio de que las noticias de suicidios animan a otras
personas a adoptar esa solución. El boom informativo de cada desgracia
anima a alguien a seguir ese ejemplo de ruptura con el mundo que no
desea.
La épica de la violencia está presente en el mundo audiovisual de los adolescentes de todo el mundo, mediante la exposición permanente a mensajes contagiosos sobre su uso.
Estados Unidos es una sociedad compleja,
polivalente y con muchas dislexias sociales entre sectores amplios en
la marginalidad y una sociedad próspera.
Todas las sociedades sufren accesos de violencia. Imposible erradicar la criminalidad. Pero no cabe duda de que poder tener un fusil en la mesilla es un peligro añadido difícilmente digerible.
El director de “Los desayunos de TVE” (TVE), Juanma Romero,
ha enviado un mail a sus contactos (periodistas, colaboradores…) en el
que plantea alrededor de 30 preguntas sobre el mundo de las tertulias y
los debates. FUENTE: www.eldescodificador.com
Se desconocen las intenciones del cuestionario, pero
todo hace pensar que el directivo pretende elaborar un manual del buen
tertuliano. El libro de estilo del corrillo de opinión. La biblia del
charlatán audiovisual. El breviario del todólogo.
El cuestionario, impecable, ha sido claramente diseñado por un
maestro del debate superficial. Perdón, audiovisual. Las preguntan van
desde los aspectos evidentemente técnicos (“¿Tienes claro cuál es tu cámara y cuándo debes mirar a ella?”) a los puramente emocionales (“¿Qué siente un tertuliano de televisión cuando le enfoca la cámara y puede expresar sus ideas?”) pasando por cuestiones meramente económicas (“¿Consideras que el tertuliano está bien valorado?”) y otras estrictamente prácticas (“¿Qué ocurre cuando a un tertuliano se le pregunta algo sobre lo que no tiene la más remota idea?”).
Quizá usted eche en falta ese otro tipo de preguntas, tal vez más
agresivas, que cualquier telespectador con criterio plantearía a un
tertuliano televisivo:
“¿Dónde deja la dignidad y la vergüenza
cuando participa en una tertulia?”, “¿Por gritar en lugar de hablar o
interrumpir sin cesar recibe una remuneración extra?”, “¿Le inyectan
algún tipo de estimulante para la bilis en la propia cadena o tiene que
venir cabreado de casa?”, “¿Es consciente de que si no escandaliza o no
provoca no volverán a contar con usted?”, “¿Le paga la cadena de
televisión o el partido politico que defiende?”…
Cuando Romero finalice la edición de su “Manual del buen tertuliano”
debería publicarlo en una edición de lujo, numerada, papel Ingres
verjurado y lomos en piel de becerro, que, pagada lógicamente con el
dinero de los contribuyentes, se distribuiría de manera gratuita entre
embaucadores, farsantes, vendedores de crecepelo y de licor de
serpiente, conferenciantes, fulleros y gurús. Tertulianos, en resumen.
Con ese vademécum de la charlatanería se repartiría, a modo de
generoso regalo adicional, un pack con dos libros que ayudan a entender
uno de los fenómenos más sórdidos, desagradables y anti periodísticos de
los últimos años: “Contra los tertulianos”, de Carlos Taibo y “Usted puede ser tertuliano”, de Javier Valenzuela.
La ministra de Empleo muestra la misma falta de respeto por nuestra
inteligencia que mi antigua profesora de Formación del Espíritu Nacional
FUENTE: www.elpais.es
Su nombre era Formación del Espíritu Nacional, pero todos la
llamábamos FEN. Aunque para los estudiantes siempre fue una “maría”, sus
peculiaridades revelaban la importancia que el sistema educativo
franquista concedía al adoctrinamiento ideológico. El espíritu nacional
de los varones, por ejemplo, requería un cultivo mucho más estricto y
exigente que el de las mujeres, a juzgar por las discrepancias que
arrojaba la comparación de nuestros libros de texto. Donde ellos
aprendían nociones de política, economía o administración del Estado, a
nosotras nos enseñaban a valorar la maternidad, la dicha de servir y las
ventajas de la sumisión. Esto último parece una exageración
malintencionada, pero no lo es.
Para ensalzar la suerte que tenían las mujeres españolas, frente a
otras con capacidad para gestionar sus herencias, disponer de sus
sueldos, divorciarse o ser madres solteras con los mismos derechos que
las casadas, mi profesora de FEN alababa la sensibilidad del Caudillo,
que nos quería tanto que estaba dispuesto a evitarnos cualquier
quebradero de cabeza. Así, una legislación que nos impedía tomar
decisiones sobre nuestra propia vida, se convertía en una bendición, y
la minoría de edad perpetua que nos aguardaba, en la clave de nuestra
superioridad sobre los hombres, unos desgraciados, condenados a la
desdicha de tener la sartén por el mango, con la de jaquecas que da eso.
Hace muchos años que olvidé aquellas enseñanzas. Las recuperé el otro
día, cuando la ministra de Empleo declaró que los jubilados están
satisfechos de que el Gobierno no actualice sus pensiones. Pero que
nadie se escandalice, porque la semejanza no está en el fondo, sino en
la forma. Los argumentos de Báñez se comentan solos. Fue su desparpajo
el que me recordó la falta de respeto que mi profesora de FEN mostraba
por la inteligencia de sus alumnas.