Napoleón dijo en su momento que los jesuitas constituían una organización militar y no una orden religiosa, un ejército diseminado por todo el mundo mandado por un general, el Superior General de los jesuitas, el llamado papa negro. La percepción que la Compañía de Jesús era un poder y que actuaba como tal, le valió a lo largo de los siglos expulsiones de muchos países y persecuciones de sus miembros. Los jesuitas han sido odiados y temidos a lo largo de la historia por su fuerza, por su inteligencia, por su cercanía al poder. Esta vocación de poder y control, fue construida sobre la base del establecimiento de numerosas instituciones educativas de rango medio y superior en todo el mundo de las que han surgido una legión de cuadros laicos con una formación de primer orden, que a lo largo de la historia han ocupado puestos claves del gobierno de muchos estados. Es en ese punto en el que la Compañía de Jesús, con quinientos años de historia, entra en fuerte conflicto con el Opus Dei, joven organización que copia los métodos jesuitas de infiltración en las esferas de poder. Los intentos de aproximación entre las dos organizaciones en los años del concilio no tuvieron sus frutos y se cuenta que el padre Arrupe, secretario general de los jesuitas, tras un almuerzo con Monseñor Escrivà de Balaguer, afirmó de éste que era carne de psicoanalista. Las diferencias entre jesuitas y miembros del Opus no se ciñen solo a su competencia por el poder, también tiene tintes ideológicos, con un Opus extremadamente reaccionario, con una Compañía de Jesús capaz de albergar en su seno teólogos progresistas y conservadores.
En los últimos treinta años el Opus se ha hecho fuerte en el Vaticano, gracias sobre todo al papa Juan Pablo II y al poder financiero y económico de la Obra, capaz de tapar las miserias que la banca vaticana arrastraba a finales de los años setenta. A pesar de la afluencia del dinero de la mafia blanca de la Obra los escándalos no han cesado, y la banca vaticana está aun pendiente de reformas importantes para cumplir los estándares que le exige la Unión Europea. Es sólo una casualidad que en este contexto de predominio del Opus, sea elegido papa un jesuita?
AUTOR: JAUME GRAU
Bergoglio, un Papa a la sombra de la dictadura argentina
Investigaciones periodísticas relacionan a Francisco I con desapariciones y torturas durante el gobierno de la Junta Militar de Videla en Argentina
FUENTE: www.publico.es
El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, al salir al balcón de la Plaza de San Pedro como el Papa Francisco I.REUTERS.
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Para muchos otros, el máximo pontífice de la Iglesia Católica es no sólo un crítico acérrimo al aborto y al matrimonio homosexual, sino el jesuita que colaboró con la dictadura argentina (1976-1983) mientras se desempeñó como superior provincial de esa orden religiosa entre 1973 y 1979.
Después de que Bergoglio les retirara la protección, los sacerdotes fueron secuestrados y detenidos
En 2010 Jorge Bergoglio tuvo que testificar en el juicio sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA (Escuela Superior de Mecánica de la Armada), como se conoce al mayor centro clandestino de detenciones y torturas que existió con el régimen militar. El cardenal declaró durante más de cinco horas ante el tribunal que investigaba la detención en 1976 de dos curas jesuitas, Francisco Jalics y Orlandio Yorio, que trabajaban en una villa miseria (chabola) pese a la oposición de Bergoglio, líder por entonces de la Compañía de Jesús.
Después de que su superior les retirara la protección institucional, los sacerdotes fueron secuestrados y detenidos en la ESMA. A los cinco meses fueron encontrados en las afueras de Buenos Aires, drogados y semidesnudos.
Según señala el reconocido periodista argentino Horacio Verbitsky, cuatro catequistas y dos de sus esposos fueron también secuestrados en el mismo operativo en el que detuvieron a los curas. Ninguno de los seis volvió a aparecer.
Poco se sabe de aquella intervención de Bergoglio ante la Justicia por los delitos de la ESMA, que fue privada. Según la querella del caso, el actual Papa "mintió" y se mostró "reticente" al momento de referirse a los dos sacerdotes jesuitas. Bergoglio, en cambio, aseguró ante la Justicia que había pedido por la suerte de sus subordinados en dos reuniones que tuvo con el primer general que encabezó la dictadura, Jorge Videla, y en otro par de ocasiones, con el jefe de la Marina Emilio Massera, que dirigió la ESMA e integró la Junta Militar responsable del golpe de Estado.
No fue ésta la única ocasión que el actual Sumo Pontífice tuvo que brindar su testimonio sobre la dictadura. El hasta ahora arzobispo fue llamado como testigo a petición de la Fiscalía y de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo para que declarase sobre la apropiación por parte de los militares de los bebés que nacían en cautiverio durante la dictadura. Bergoglio pidió dar su declaración por escrito.
Bergoglio tuvo que testificar en el juicio sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA
En concreto, se le solicitó información sobre el caso de Ana de la Cuadra, nieta robada de una de las fundadoras y primera presidenta de Abuelas, Alicia de la Cuadra, fallecida en 2008. Su hija Estela de la Cuadra, que ahora busca información sobre su sobrina y sobre su hermana Elena, desaparecida cuando estaba embarazada de cinco meses, presentó ante la Justicia la correspondencia entre Bergoglio y su padre, que le había solicitado ayuda para encontrarlas. "¿Cómo es que Bergoglio dice que hace sólo diez años sabe del robo de bebés?", preguntó Estela ante los tribunales. "Es la tercera vez que lo pido ante un tribunal: ¿lo vamos a citar para que declare o no lo vamos a citar para que declare?", pedía allá por 2011.
Estela de Carlotto, actual presidenta de Abuelas, también ha cuestionado a Bergoglio por afirmar durante el juicio en la causa ESMA que se había enterado del robo de menores durante la dictadura unos diez años antes.
"Por no hablar y mantener el silencio en este país tuvimos 30.000 desaparecidos y 560 nietos apropiados por represores" dijo en 2007.
"Nosotros aún estamos esperando de la Iglesia haga una autocrítica sobre su actuación durante la última dictadura".
Bergoglio no se defendió públicamente de estas acusaciones, hasta que en 2010 se publicó el libro "El jesuita, conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio", en el que afrontó el tema de la dictadura. "Si no hablé en su momento fue para no hacerle el juego a nadie, no porque tuviese algo que ocultar", explicó en ese libro.
"Hice lo que pude con la edad que tenía y las pocas relaciones con las que contaba para abogar por personas secuestradas".
Reacciones
Aunque la presidenta argentina Cristina Fernández ha felicitado al nuevo Papa y asistirá a su asunción como Sumo Pontífice, desde las filas del oficialismo Bergoglio nunca ha sido muy querido, a raíz de las desavenencias y la distancia protocolar que mantuvieron con Bergoglio la actual mandataria como su marido y antecesor Néstor Kirchner.Algunas reacciones no se han hecho esperar. El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck mostró su asombro por la elección de los cardenales de El Vaticano: "No sé qué aporte ha hecho la Iglesia argentina para que lo hayan nombrado como Papa".Menos sutil fue Agustina Kampfer , la pareja del actual vicepresidente, Amado Boudou, que tiró también desde Twitter su primer dardo: "No entiendo; ahora somos todos reee católicos y la Iglesia es la casa de Dios de verdad?" escribió. "Bergoglio sigue siendo investigado por la participación de la Iglesia en delitos de lesa humanidad. Ni olvido ni perdón", sentenció.
Bergoglio ocultó la complicidad del Episcopado argentino con la Junta Militar del dictador Videla
El hoy papa Francisco omitió, en su transcripción de la reunión que mantuvieron dos cardenales y un obispo con los generales golpistas, que la Conferencia Episcopal expresó su apoyo al régimen militar porque "su fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo"
FUENTE: www.publico.es
Documento original de la reunión entre el Episcopado argentino y la Junta Militar.
Jorge Mario Bergoglio, nuevo Papa con el
nombre de Francisco, ocultó la complicidad del Episcopado argentino con
la Junta Militar del dictador Jorge Rafael Videla, en un libro en el que
omitió de la transcripción de los documentos originales las frases comprometedoras, según la investigación realizada por el periodista Horacio Verbitsky.
En
el original, un memorándum sobre la reunión celebrada el 15 de
noviembre de 1976 entre la Comisión Ejecutiva de la Conferencia
Episcopal Argentina (integrada por los cardenales Raúl Primatesta y Juan
Carlos Aramburu, y monseñor Vicente Zazpe) con la Junta Militar, se
expone que "el objeto de la reunión" es "ante todo, aclarar la posición
de la Iglesia" sobre el golpe de Estado de ocho meses antes y el régimen
dictatorial consiguiente. Como se reproduce en su versión original,
tal como está archivado ese memorándum en la sede episcopal de la calle
Suipacha (“Reunión de la Junta Militar con la Comisión Ejecutiva de la
CEA, 15.IX.1976”. Comisión Ejecutiva de la CEA. Caja 24, Carpeta II.
Documento 10.937).
Los cardenales muestran "adhesión y aceptación" del "proceso emprendido y encabezado por las Fuerzas Armadas"En el blog de Verbitsky Iglesia y Dictadura,
también se puede leer la transcripción de Bergoglio treinta años
después en un libro que prologó con la frase “no debemos tener miedo a
la verdad de los documentos”. En esa transcripción, el hoy Pontífice
suprimió el concepto central expresado en la introducción, de “aclarar
la posición de la Iglesia” y que dejaba bien claro: “De ninguna manera
pretendemos plantear una posición de crítica a la acción de gobierno”
dado que “un fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo”,
por lo cual “acompañamos al actual proceso de re-organización del
país”. El documento original expresa de forma explícita la “comprensión,
adhesión y aceptación” episcopal de ese "proceso", "emprendido y
encabezado por las Fuerzas Armadas".
En su análisis, Verbitsky escribe:
El
cotejo permite advertir el cambio en la numeración de la minuta, en
cuya edición oficial se omitió que incluso a solas los tres miembros de
la Comisión Ejecutiva Episcopal atribuyeron la represión sin ley a
niveles intermedios, mientras destacaban “los notables esfuerzos del
gobierno en pro del país” y la “imagen buena de las supremas
autoridades”. Para no verse obligados a “un silencio comprometedor de
nuestras conciencias que, sin embargo, tampoco le serviría al proceso” o
“un enfrentamiento que sinceramente no deseamos” la
Iglesia propuso abrir “un canal de comunicación” con la Junta Militar.
Esa prueba de promiscuidad con la dictadura, que en el original está
encabezada por el título “Lo que tememos”, fue suprimida en la
recopilación de Bergoglio.
Al año siguiente, el obispo Oscar Justo Laguna, reconoció la “total ineficacia” de esa Comisión de Enlace
que integraba, en una nota manuscrita a Zazpe. Sin embargo, las amables
reuniones mensuales continuaron durante todo el régimen militar. Al
comentar esa carta, en 2002, otro miembro de la Comisión, Carlos Galán,
le escribió a Laguna: “¡Quién nos diera poder vivir de nuevo con la
experiencia adquirida”. Fantasía vana. Sólo se vive una vez.
El Papa que se inspiró en el fútbol
Bergoglio es hincha del equipo argentino San Lorenzo de Almagro, creado por los curas hace 105 años
FUENTE: www.publico.es
Un minuto después de que el nuevo Papa apareciese en el
balcón de la Capilla Sixtina, en las redes sociales avisaron que Jorge
Mario Bergoglio no es como los demás. Se trata de un fanático del
fútbol, lo que significa demasiado siendo argentino y lo que tal vez
justifique que Bergoglio tenga fama de ser un defensor de los pobres.
Aún más si se sabe cual es el equipo de sus amores, nada menos que el
San Lorenzo de Almagro, un club que fue creado por los curas con una
idea, por cierto, muy vehemente de la vida.
Bergoglio no había
nacido en 1908 cuando el padre Salesiano Lorenzo Bartolomé fundó el club
para sacar a los muchachos de los peligros de la calle. Pero cien años
después fue el nuevo Papa, quien ofreció la misa conmemorativa en el centenario de un club que nació con un lema racial ("hay que romperse todo para vencernos") y que lo ha aplicado durante casi toda su vida.
Basta con conocer sus ápodos ('Los Matadores', 'Los Camboyanos' 'Los Carasucias'....) que transmiten ese perfil apasionado, agresivo y de sangre caliente que en el mundo entero se asocia a San Lorenzo de Almagro. Sobre todo, desde que ganó el campeonato en 1946, con los goles de Pontoni, e hizo una gira por Europa en la que fue capaz de meter diez goles a Portugal en un solo partido. Bergoglio, en aquella época, ya era un asiduo al Gasómetro, el estadio de San Lorenzo: iba entonces de la mano de su padre y, naturalmente, hoy se le puede hablar de Juan Carlos Lorenzo, de Scotta, de Zubeldia, de Héctor Veira y, en definitiva, de todas las leyendas de San Lorenzo, porque son muy afines a su vida.
Es imposible que siendo como es un hincha de San Lorenzo, un equipo tan golpeado por las dificultades, Jorge Mario Bergoglio sea ajeno a todo ello. Y para que lo sepa no hace falta que pertenezca a ese ala radical del fútbol argentino que Jorge Valdano definió así: "la tribuna es un palco perfecto para que el gamberro (fanático) se vuelva célebre; a través del acto de vandalismo llega a tener cierta consideración pública. Para estos chicos, salir en un periódico con un palo en la mano y con cara de asesino es un elemento más de prestigio". Por lo tanto, hay cosas que, en su condición de hincha, no hace falta contarle al nuevo Papa, porque ya las ha vivido en directo. Algo que tal vez le diferencia del pasado en la Capilla Sixtina.
Basta con conocer sus ápodos ('Los Matadores', 'Los Camboyanos' 'Los Carasucias'....) que transmiten ese perfil apasionado, agresivo y de sangre caliente que en el mundo entero se asocia a San Lorenzo de Almagro. Sobre todo, desde que ganó el campeonato en 1946, con los goles de Pontoni, e hizo una gira por Europa en la que fue capaz de meter diez goles a Portugal en un solo partido. Bergoglio, en aquella época, ya era un asiduo al Gasómetro, el estadio de San Lorenzo: iba entonces de la mano de su padre y, naturalmente, hoy se le puede hablar de Juan Carlos Lorenzo, de Scotta, de Zubeldia, de Héctor Veira y, en definitiva, de todas las leyendas de San Lorenzo, porque son muy afines a su vida.
"Si la pelota pudiera hablar..."
¿Hasta qué punto se manifiesta eso en la personalidad del nuevo Papa? En realidad, Bergoglio es un hombre discreto, que no es fácil que conceda entrevistas. Ni siquiera en las piezas que se han escrito de él como hincha de San Lorenzo en revistas como El Gráfico, la más leída de Latinoamerica, apenas aparecen frases entrecomilladas suyas. Pero sí se sabe que, a pesar de ser de perfil bajo, es un hombre de personalidad con datos contundentes en su biografía. A los 37 años, llegó a ser jefe de los Jesuitas en su país y ni mucho menos pertenece al ala más conservadora de la Iglesia Católica. Algo que cuaja con su enorme afición por el fútbol que en Argentina es como una religión. De ahí que a su alrededor salga gente tan extremista y que hoy pasen cosas como las que denuncia el ex seleccionador César Luis Menotti, quien habla "de una locura permanente y de un estado de estrés absoluto en el fútbol argentino".Es imposible que siendo como es un hincha de San Lorenzo, un equipo tan golpeado por las dificultades, Jorge Mario Bergoglio sea ajeno a todo ello. Y para que lo sepa no hace falta que pertenezca a ese ala radical del fútbol argentino que Jorge Valdano definió así: "la tribuna es un palco perfecto para que el gamberro (fanático) se vuelva célebre; a través del acto de vandalismo llega a tener cierta consideración pública. Para estos chicos, salir en un periódico con un palo en la mano y con cara de asesino es un elemento más de prestigio". Por lo tanto, hay cosas que, en su condición de hincha, no hace falta contarle al nuevo Papa, porque ya las ha vivido en directo. Algo que tal vez le diferencia del pasado en la Capilla Sixtina.
Curiosidades: llega el 'papa negro' de la profecía de Nostradamus
FUENTE: http://ecodiario.eleconomista.es
Jorge Mario Bergoglio convertido ya en el papa Francisco. Imagen: Reuters
Jorge Mario Bergoglio elegido nuevo papa
El hecho de que sea el primer jesuita en liderar la Iglesia Católica coincide con la popular profecía de Nostradamus sobre el 'papa negro', ya que, al superior de la Compañía de Jesús se le conoce bajo el nombre de 'papa negro'.
El profeta tuvo la visión acerca de la llegada de un papa de color en el siglo XXI que anunciaría el fin de los tiempos. Nostradamus profetizó que tras este pontífice no habría ningún otro y después llegaría el Apocalipsis.
"Al principio habrán enfermedades mortales como advertencia, luego habrán plagas, morirán muchos animales, habrán catástrofes, cambios climáticos, y finalmente empezarán las guerras e invasiones del rey negro", reza la profecía de Nostradamus.
Esta predicción puede ser relacionada con el nombramiento de Bergoglio como sumo Pontífice porque, a pesar de no ser de color, pertenece a la orden de los Jesuitas, congregación que ha sido una de las más influyentes dentro de la historia de la Iglesia Católica y cuyo máximo representante es conocido como 'papa negro'.
Este apelativo de 'papa negro' proviene del color de las sotanas que visten todos sus miembros y que contrasta con el color blanco de la vestimenta del papa.
No obstante, hay que destacar que Bergoglio no es el sumo representante de los jesuitas, sino que lo es Adolfo Nicolás. Sin embargo, su nombramiento como papa Francisco I supone un paso muy importante para la orden de San Ignacio, que durante las últimas décadas ha perdido importancia dentro de la Iglesia.
EN DEFINITIVAS CUENTAS, EN LA QUINTA VOTACIÓN DEL CÓNCLAVE SE FUMARON EL PORRO Y VENDIERON HUMO... COMO SIEMPRE !!
YO DE TODAS MANERAS, QUERÍA UN PAPA NEGRO, NEGRO NEGRO, EL DE GHANA POR EJEMPLO, PETER KODWO APPIAH TURKSON... NO QUERÍA NI A TARSICIO BERTONE, NI A ODILLO PEDRO SCHELLER, NI A TIMOTHY NOLAN.... YO QUERÍA UNO NEGRO... EL PAPA NEGRO COMO OBAMA.
PERO NADA, MI GOZO EN UN POZO... NEGRO!