El Gobierno sitió policialmente Madrid para desvirtuar el 25-S
La protesta, masiva, acabó con disturbios entre manifestantes y policía. Los agentes actuaron con virulencia ante el envite de pequeños grupos de alborotadores. Al menos 36 personas fueron detenidas y 64 resultaron heridas, 27 de ellos policías
http://www.youtube.com/watch?v=d8BPjC6QSe4

Imagen del momento previo a una de las cargas policiales. REUTERS
Madrid amaneció sitiada por la policía. Y así siguió durante toda la jornada. La protesta convocada por la plataforma ¡En Pie! y la coordinadora 25-S, que discurrió de manera pacífica durante todo el día, acabó convirtiéndose en una verdadera batalla campal en las primeras horas de la noche. Los disturbios comenzaron cuando algunos grupos de alborotadores intentaron
avanzar hacia el perímetro de seguridad que rodeaba el Parlamento y
buscar el contacto con los agentes, que respondieron con virulencia.
Algunos manifestantes llegaron incluso a lanzar trozos de adoquines y
otros objetos a los policías. Mientras, otros, intentaban relajar los ánimos, llamar a la calma e intentar que la movilización, como defendieron sus convocantes desde un principio,
no derivara en una acción violenta. A pesar de los porrazos y de lo
contundente de su actuación, la policía no consiguió atajar la protesta.
No obstante, las primeras actuaciones violentas de policía y manifestantes tuvieron lugar antes de las 21.30 horas, que era el límite que la Delegación del Gobierno había establecido para la celebración de cualquier acto de protesta. Más tarde hubo otros conatos de violencia, que fueron respondidos con sentadas ante los agentes.
Los
momentos más tensos se vivieron a partir de las 07.00 horas en las
inmediaciones de la plaza de Neptuno, a apenas 100 metros de la Cámara,
donde los diputados debatían en sesión plenaria. Cuando acabó el pleno
del Congreso, los diputados pudieron salir tranquilamente gracias al cordón policial que rodeaba el edificio. En ese emplazamiento hubo varias cargas policiales,
que fueron precedidas de carreras, gritos y momentos de pánico. También
hubo varias cargas policiales en las inmediaciones de la estación de
Atocha, donde la policía llegó a actuar incluso en el vestíbulo de una
de las paradas. Estos sucesos dejan un balance de 36 detenidos, según
han dicho fuentes de Interior a Público, y 64 heridos, entre
ellos, 27 policías.
Uno de los manifestantes está grave y podría presentar una lesión medular.
Según fuentes del Samur, este herido tenía diagnosticada una patología cervical previa que se ha podido agravar debido a una caída o golpe. Gritos de "¡No tenemos miedo!" o "¡Estas son nuestras armas!", así como insultos a los agentes formaban parte de la respuesta que los activistas daban a las cargas policiales.
De hecho, para escapar de los golpes, algunos de ellos se refugiaron en hoteles o establecimientos de la zona.
El operativo policial, que contaba con alrededor de 1.400 efectivos, cercó desde primera hora de la mañana –cuando no se había producido ningún incidente– las vías colindantes a la Cámara baja. Este despliegue perturbó las actividades diarias de las personas que trabajan en el centro de la capital, que tenía problemas para moverse por la zona, y también de los vecinos, que tuvieron que salir a la calle provistos de sus certificados de empadronamiento o facturas si querían que la policía les dejara a acceder a sus domicilios.
La respuesta de los políticos a la protesta y a cómo acabó desarrollándose también fue desigual. No obstante, mientras miles de personas se manifestaban fuera, dentro del Congreso los parlamentarios continuaron con sus actividades habituales. Desde la Cámara, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que había que "distinguir entre las personas que vienen a manifestarse y los que vienen a montar jaleo".
Todos los diputados de IU-ICV-CHA salvo la diputada Caridad García, que permaneció en el Hemiciclo siguiendo las intervenciones del Pleno en representación de todos ellos, se acercaron a la concentración, donde tuvieron la oportunidad de intercambiar opiniones con los manifestantes. El portavoz parlamentario de La Izquierda Plural, José Luis Centella, calificó de "desproporcionadas" las cargas policiales y acusó al Gobierno de haber generado tensión al "criminalizar" la protesta.
Durante el día, las actividades propuestas se desarrollaron con normalidad. Las manifestaciones que salieron de la plaza de España y de las inmediaciones de la estación de Atocha transcurrieron de forma pacífica. Antes, los manifestantes que llegaron de otras ciudades fueron recibidos en esos mismos emplazamientos, donde también se celebraron asambleas informativas.
- Texto elaborado con informaciones de Yeray Calvo, Christian González, Daniel del Pino, Paula Díaz, Elena Herrera, Sergio León, Joan Losa, Eduardo Muriel, Ana Pardo de Vera, Juanma Romero y Lucía Villa.
No obstante, las primeras actuaciones violentas de policía y manifestantes tuvieron lugar antes de las 21.30 horas, que era el límite que la Delegación del Gobierno había establecido para la celebración de cualquier acto de protesta. Más tarde hubo otros conatos de violencia, que fueron respondidos con sentadas ante los agentes.
Los diputados pudieron salir del Congreso sin ningún problema
Uno de los manifestantes está grave y podría presentar una lesión medular.
Según fuentes del Samur, este herido tenía diagnosticada una patología cervical previa que se ha podido agravar debido a una caída o golpe. Gritos de "¡No tenemos miedo!" o "¡Estas son nuestras armas!", así como insultos a los agentes formaban parte de la respuesta que los activistas daban a las cargas policiales.
El centro de Madrid se convirtió en algunos momentos en una ratonera
Para impedir la movilidad de los concentrados, los agentes se organizaron en una formación policial denominada kettle y que consiste en encapsular a los manifestantes en
grupos más o menos numerosos. Para ello, la policía se sirvió de
furgones y de filas de policías, que iban provistos en todo momento de
numerosas protecciones, casco, escudo e incluso pistolas de pelotas de
goma, que llegaron a utilizar en los momentos más tensos. Esa técnica
provocó que, en los instantes de máxima tensión, el centro de Madrid se
convirtiera en una auténtica ratonera, con manifestantes corriendo de un
lado a otro pero sin poder escapar del cerco de la policía.De hecho, para escapar de los golpes, algunos de ellos se refugiaron en hoteles o establecimientos de la zona.
El operativo policial, que contaba con alrededor de 1.400 efectivos, cercó desde primera hora de la mañana –cuando no se había producido ningún incidente– las vías colindantes a la Cámara baja. Este despliegue perturbó las actividades diarias de las personas que trabajan en el centro de la capital, que tenía problemas para moverse por la zona, y también de los vecinos, que tuvieron que salir a la calle provistos de sus certificados de empadronamiento o facturas si querían que la policía les dejara a acceder a sus domicilios.
El cordón policial perturbó las actividades diarias de vecinos y viandantes
La respuesta de los políticos a la protesta y a cómo acabó desarrollándose también fue desigual. No obstante, mientras miles de personas se manifestaban fuera, dentro del Congreso los parlamentarios continuaron con sus actividades habituales. Desde la Cámara, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que había que "distinguir entre las personas que vienen a manifestarse y los que vienen a montar jaleo".
Todos los diputados de IU-ICV-CHA salvo la diputada Caridad García, que permaneció en el Hemiciclo siguiendo las intervenciones del Pleno en representación de todos ellos, se acercaron a la concentración, donde tuvieron la oportunidad de intercambiar opiniones con los manifestantes. El portavoz parlamentario de La Izquierda Plural, José Luis Centella, calificó de "desproporcionadas" las cargas policiales y acusó al Gobierno de haber generado tensión al "criminalizar" la protesta.
Durante el día, las actividades propuestas se desarrollaron con normalidad. Las manifestaciones que salieron de la plaza de España y de las inmediaciones de la estación de Atocha transcurrieron de forma pacífica. Antes, los manifestantes que llegaron de otras ciudades fueron recibidos en esos mismos emplazamientos, donde también se celebraron asambleas informativas.
- Texto elaborado con informaciones de Yeray Calvo, Christian González, Daniel del Pino, Paula Díaz, Elena Herrera, Sergio León, Joan Losa, Eduardo Muriel, Ana Pardo de Vera, Juanma Romero y Lucía Villa.
El 25S se salda con 35 detenidos y 64 heridos, uno de ellos grave
FUENTE: www.lainformacion.com
- Mucha tensión entre policías y manifestantes en las inmediaciones del Congreso
- La jefatura superior de Policía de Madrid confirma que son treinta y cinco los detenidos
- Emergencias de Madrid ha atendido hasta el momento a sesenta y cuatro, veintisiete de ellas, diez policias.

La protesta de la Coordinadora 25 de Septiembre y la Plataforma en Pie era "pacífica" pero poco más de una hora después de que los protestantes llegaran a la Plaza de Neptuno frente al Congreso varios de ellos trataron de saltar el perímetro de seguridad lo que desencadenó cargas policiales que dieron como resultado siete detenidos.
Previamente, según ha confirma la Jefatura Superior de Policía de Madrid a lainformacion.com, dos personas habían sido detenidas. Una de ellas alrededor de las 18.00 horas por tratar de pasar la barrera de seguridad, la otra era un vecino de la zona.
A las 21 horas volvieron a registrarse episodios violentos en los que esta vez los agentes antidisturbios dispararon pelotas de goma. La delegada de Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha dicho esta mañana en Radio Nacional que han sido detenidas 35 personas en las protestas.
Desde Emergencias de Madrid confirman a EFE que por el momento han sido atendidas sesenta y cuatro. lainformacion.com ha confirmado que una está grave y tiene una posible lesión medular. Fuentes de la Policía Nacional ha informado de que un total de 27 agentes han sido heridos durante la concentración entre los que se encuentran cuatro trasladados al hospital.
En la plaza de Neptuno es donde han ocurrido casi todas las cargas policiales contra los manifestantes, mientras que en la Puerta del Sol se ha registrado una.
Las autoridades han cifrado el número de manifestantes en los alrededores de la Cámara Baja en 6.000 personas.
Los diputados han salido sobre las 22:40 sin problemas del congreso por calles colindantes hacia Alcalá. Pasadas las doce de la noche tanto la plaza de Sol como Neptuno se han ido despejando de manifestantes que han abandonado la zona llamando a una nueva manifestación este miércoles, 26 de septiembre, a las siete de la tarde, de nuevo frente al Congreso.
La jornada del martes comenzaba a las doce del mediodía en la Plaza de España y Atocha donde se celebraron comidas populares y asambleas para terminar a las 18 horas en rodeando el Congreso. Hasta esa hora dentro del perímetro de seguridad policial la tranquilidad era absoluta pero a medida que avanzaba la tarde la tensión iba creciendo y ha obligado a la Policía a destinar cada vez más efectivos a controlar sobre todo la valla que separa el Congreso de la Plaza de Neptuno.
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado que la Policía actuó "magníficamente" en las manifestaciones convocadas este martes en los alrededores del Congreso, ya que, según ha añadido, "algunos manifestantes" usaron "demasiada violencia". El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón dijo que "hubo una perfecta respuesta ante la agresión".
Tensión en Atocha
Varios agentes de la Policía Nacional han entrado pasadas las 22.50 horas en la estación de Puerta de Atocha de Madrid y han disparado pelotas de goma. Muchos ciudadanos que iban a utilizar el metro se agolpaban por temor a ser alcanzados por el impacto de las pelotas de goma.
Los agentes han llegado a disparar varias veces en los mismos andenes donde había gente esperando la llegada de los trenes. Concretamente, según informa Europa Press, en el andén 9 de Cercanías había un hombre de unos 40 o 50 años tumbando en uno de los bancos haciendo ostensibles gestos de dolor, supuestamente tras ser alcanzado por una de las pelotas de goma disparadas por los policías.
Una imagen diferente dentro del Congreso
La tensión que se vivía en la calle contrasta con la que se vivía dentro del Congreso, donde sus señorías continuaban con el Pleno con absoluta normalidad. De hecho, había más calma que otros martes cuando, por ejemplo, en el patio del Congreso se registra mucho más movimiento.
Algunos diputados salían a la calle para saber de primera mano qué estaba ocurriendo. Y lo que sí podían percibir en muchas ocasiones eran los gritos de los manifestantes.
Te contamos todo lo que vaya sucediendo a lo largo del día a través de la cuenta de Twitter de @al_segundo
Decenas de heridos y detenidos durante la represión policial contra protesta frente al Congreso
El Gobierno sitió policialmente Madrid para desvirtuar el 25-S
FUENTE: Público/Agencias/Rebelión
La protesta, masiva, acabó con una dura represión policial. Los agentes actuaron con violencia ante el envite de pequeños grupos de alborotadores. Al menos 28 personas fueron detenidas y 64 resultaron heridas, 27 de ellos policías según fuentes del Samur.
Madrid amaneció sitiada por la policía. Y así siguió durante toda la jornada. El operativo policial, que contaba con cerca de 1.400 efectivos, cercó desde primera hora de la mañana las vías colindantes a la Cámara baja. Este despliegue perturbó las actividades diarias de las personas que trabajan en el centro de la capital, que tenía problemas para moverse por la zona, y también de los vecinos, que tuvieron que salir a la calle provistos de sus certificados de empadronamiento o facturas si querían que la policía les dejara a acceder a sus domicilios.
La protesta convocada por la plataforma ¡En Pie! y la coordinadora 25-S, que discurrió de manera pacífica durante todo el día, acabó convirtiéndose en una verdadera batalla campal en las primeras horas de la noche. Los disturbios comenzaron cuando algunos grupos de alborotadores intentaron avanzar hacia el perímetro de seguridad que rodeaba el Parlamento y buscar el contacto con los agentes, que respondieron con virulencia. Algunos manifestantes llegaron incluso a lanzar objetos a los policías. Mientras, otros, intentaban relajar los ánimos, llamar a la calma e intentar que la movilización, como defendieron sus convocantes desde un principio, no derivara en una acción violenta. A pesar de los porrazos y de lo contundente de su actuación, la policía no consiguió atajar la protesta.
Los manifestantes abarrotaban la madrileña plaza de Neptuno, a pocos metros de la Cámara baja, ante el llamado de organizaciones populares a realizar una movilización de "desobediencia civil no violenta".
Los momentos más tensos se vivieron a partir de las 19.00 horas en las inmediaciones de la plaza de Neptuno, a apenas 100 metros de la Cámara, donde los diputados debatían en sesión plenaria. Cuando acabó el pleno del Congreso, los diputados pudieron salir tranquilamente gracias al cordón policial que rodeaba el edificio. En ese emplazamiento hubo varias cargas policiales, que fueron precedidas de carreras, gritos y momentos de pánico. También hubo varias cargas policiales en las inmediaciones de la estación de Atocha, donde la policía llegó a actuar incluso en el vestíbulo de una de las paradas. Gritos de "¡No tenemos miedo!" o "¡Estas son nuestras armas!", así como insultos a los agentes formaban parte de la respuesta que los activistas daban a las cargas policiales.
La primera de las cargas policiales dejó varios heridos; uno de ellos tuvo que ser inmovilizado por el Samur y evacuado al hospital ante una posible lesión lumbar. Sin mediar provocación previa, los antidisturbios cargaron, una y otra vez, contra personas que, en su gran mayoría, permanecían sentadas. En ese momento no consiguieron despejar Neptuno, que permanecía abarrotada y recibiendo, continuamente, nuevos participantes en la protesta.
Ver vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=HAKzrG1MwMs&feature=player_embeddedNo obstante, las primeras actuaciones violentas de policía y manifestantes tuvieron lugar antes de las 21.30 horas, que era el límite que la Delegación del Gobierno había establecido para la celebración de cualquier acto de protesta. Más tarde hubo otros conatos de violencia, que fueron respondidos con sentadas ante los agentes.
Pese a la actuación indiscriminada de los uniformados, cientos de personas seguían a las 22.30 horas congregados en las inmediaciones de la Cámara Baja. Finalmente, a las 23.00 horas, una persona anunció que se desconvocaba el acto y llamó a concentrarse mañana [miércoles] a las 19.00 horas junto al Congreso. Entre los motivos del llamamiento, «mostrar la solidaridad con la huelga general convocada en Euskal Herria». No obstante, a pesar de la petición, cientos de personas siguieron en Neptuno a última hora de la noche.
A última hora de la noche, estos sucesos dejan un balance de 28 detenidos y 64 heridos, entre ellos, 27 policías. Uno de los manifestantes está grave y podría presentar una lesión medular. Según fuentes del Samur, este herido tenía diagnosticada una patología cervical previa que se ha podido agravar debido a una caída o golpe.
Ver galería de imágenes: http://noticias.terra.es/cargas-policiales-en-la-manifestacion-del-25s,519986cfa7ef9310VgnVCM5000009ccceb0aRCRD.htmlMientras las cargas se sucedían, la sesión en el interior del Congreso seguía su ritmo, ajena a lo que estaba ocurriendo fuera. «Si, son cuatro», decía un policía en la entrada de Cedaceros alrededor de las seis de la tarde. Todos los diputados de IU-ICV-CHA salvo la diputada Caridad García, que permaneció en el Hemiciclo siguiendo las intervenciones del Pleno en representación de todos ellos, se acercaron a la concentración, donde tuvieron la oportunidad de intercambiar opiniones con los manifestantes. El portavoz parlamentario de La Izquierda Plural, José Luis Centella, calificó de "desproporcionadas" las cargas policiales y acusó al Gobierno de haber generado tensión al "criminalizar" la protesta. En un plano secundario, tres diputados de Amaiur salieron también «como expresión de solidaridad internacionalista», y aprovecharon para llamar a participar en la huelga general que tendrá lugar mañana en Euskal Herria.
Bajo el lema 'Rodea el Congreso', los convocantes de la movilización exhortaron a la ciudadanía a cercar la sede parlamentaria con tres marchas simultáneas que confluyeron en las plazas de la Puerta del Sol, Neptuno y Cibeles. El plan de esos colectivos era hacer coincidir su descontento frente a las severas medidas de ajuste del Ejecutivo del derechista Partido Popular con la celebración del pleno de este martes en el cuerpo legislativo.
Desde los tres sitios mencionados, los manifestantes intentaron llegar a pie hasta la Cámara baja para demandar el inicio de un nuevo proceso constituyente, al considerar que la actual Carta Magna de 1978 ha cumplido su ciclo. "No tenemos ninguna pretensión de ocupar el Congreso, sino de rodearlo y andar por sus alrededores", aseguraron en un comunicado la Coordinadora 25S (por 25 de septiembre) y la plataforma En pie!, dos de los movimientos que participaron en la protesta. A través de las redes sociales en Internet, ambas agrupaciones, integradas por miembros del conocido Movimiento 15-M o de los indignados, reclamaron la dimisión del gobierno de Rajoy y el inicio de un proceso constituyente. Subrayaron que su intención es rescatar de manera simbólica la sede de la soberanía española, es decir el Parlamento, por ser víctima de un secuestro llevado a cabo por los mercados financieros con la colaboración de la mayoría de los partidos políticos. "La democracia está secuestrada y sujeta a los dictámenes de la troika (Unión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo), por eso este 25S vamos a rescatarla", rezaba el manifiesto de una de las organizaciones.
Hace exactamente 10 días, Madrid fue epicentro de una multitudinaria manifestación para reclamar a Rajoy que someta a una consulta popular sus drásticos recortes del gasto público, en particular en sectores tan sensibles como la educación y la salud. El viernes, con la presentación de los presupuestos, se conocerán más recortes. Todo ello a la espera del futuro rescate, que podría llegar después de las elecciones en Euskadi y Galicia.
Las cargas de ayer han abierto el camino al previsible «otoño caliente» que registrará el Estado español y ha supuesto un éxito de convocatoria para la plataforma ‘En Pie’ y la coordinadora, acosados por la presión policial durante las últimas semanas.
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