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24 nov 2009

LOS COLEGIOS PROFESIONALES, LOS SINDICATOS Y LOS VECINOS IRÁN A LA CONCENTRACIÓN DEL JUEVES

FUENTE: Diario Ultracatólico HOY - 24.11.09 - 00:05 - R. R. | BADAJOZ
 
La Agrupación Vecinal y la Federación de Asociaciones de Vecinos acudirán al llamamiento de los residentes y comerciantes del Casco Antiguo, que se concentrarán en la Plaza Alta el jueves para pedir que no se derribe el cubo de Biblioteconomía.
 
El presidente de la asociación de vecinos de este barrio, José María Soriano, hizo ayer un llamamiento a todos los pacenses para que les apoyen. Entre los colectivos que les han confirmado su presencia se encuentran los sindicatos, los colegios profesionales, la asociación de Bibliófilos, la Universidad de Extremadura, el Consejo de Alumnos y la biblioteca regional.
 
Soriano aseguró que el daño y el perjuicio que ocasionará el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo hará que el Casco Antiguo vuelva 20 años atrás. Por ello, con la concentración del jueves, marcada a las 19.00 horas, pretenden «mover a la reflexión» a los pacenses.
Entre quienes aseguraron ayer su asistencia a la concentración se encuentra el grupo municipal socialista, cuya concejala, María de los Ángeles Martín de Prado, consideró que la concentración es una «apuesta por el Casco Antiguo» que parte de la sociedad civil. Para la edil, el cubo de Biblioteconomía «no perjudica el patrimonio cultural de Badajoz».
 
A IU no le gusta

A quien no le gusta la concentración es al único concejal de IU en el Ayuntamiento, Manuel Sosa, que criticó que los concejales y el alcalde, Miguel Celdrán, se manifiesten contra el Estado de Derecho. Además, Sosa consideró que a los estudiantes de las facultades de Biblioteconomía y Comunicación Audiovisual se les «esté manipulando» desde las instituciones, como la propia UEx.

23 nov 2009

LA AJETREADA HISTORIA DEL CUBO

La idea se fraguó en 1995 , la obra empezó en 1998 y sólo queda saber cuándo será el derribo

 
Todo empezó hace catorce años. La idea la deslizó en HOY Carlos Castro, entonces decano de Biblioteconomía, una titulación que comenzó su andadura en la Universidad de Extremadura en 1995 en unas precarias instalaciones de la residencia Hernán Cortés en Valdepasillas. Entonces la intención de Castro de trasladar a estos alumnos a la Alcazaba estaba sin matizar, al menos arquitectónicamente.
 
Que los universitarios tomaran de lunes a viernes una fortificación almohade abandonada a su suerte era un reto y una oportunidad para el monumento más preciado de un casco antiguo que iniciaba lentamente su recuperación. Como la Escuela de Ingenieros Técnicos Agrónomos, sería la segunda vez que la universidad salía del campus pacense, aunque nunca antes con una intencionalidad tan clara.
Un año después, el 26 de julio de 1996, Juan Carlos Rodríguez Ibarra recogió el guante y se entrevistó con dos de sus consejeros, el alcalde de Badajoz y el rector. Se pusieron a desarrollar una idea para algunos descabellada pues para buena parte de la ciudadanía subir a la Alcazaba daba miedo.
 
Pocas veces estas dos administraciones de distinto signo político, con el visto bueno de la Universidad de Extremadura, caminaron tan unidas. La maquinaria administrativa se puso en marcha y tras la compra por parte del consistorio al Ministerio de Defensa del viejo Hospital Militar, un pleno del 21 de septiembre de 1996 cedía el inmueble a la Junta. Ya había 10.121 metros cuadrados disponibles para poner en pie la idea surgida en 1995, curiosamente el año en que se fundaba Amigos de Badajoz.
 
La Consejería de Cultura se unió al proyecto. Planteaba que allí también se instalara la Biblioteca Regional de Extremadura, pues Ibarra entendía que era lo idóneo, igual que un hospital clínico está junto a una Facultad de Medicina. Junta y Ayuntamiento no podían estar más de acuerdo. La decisión estaba tomada, la obra sería compleja, pero la primera piedra se colocó el 2 de abril de 1998.
Los trabajos avanzaban lentos, pero reubicar a jóvenes en un lugar relacionado con toxicómanos ya era un obstáculo superado. Lo demuestra que en febrero de 1999 alumnos de Biblioteconomía se concentraran en la Alcazaba para protestar por el retraso de la obra. Estaban impacientes.
 
Un año antes, ya se conocía el proyecto de los arquitectos ganadores del concurso de ideas: Gonzalo Moure y Enrique Colomés, con estudio en Madrid. También se sabía que el proyecto de Biblioteconomía exigía tirar partes del inmueble de dudoso valor patrimonial y levantar estructuras nuevas. El Ayuntamiento no puso pega, pero envió la documentación a la Comisión provincial de Bienes Inmuebles y Patrimonio antes de conceder la licencia de obra. En aquella comisión de expertos los Amigos de Badajoz fueron invitados, incluido su presidente Antonio Manzano. Votaron a favor, aunque después se retractaría diciendo que se sentían engañados pues ante tanto plano y una maqueta aislada no cayeron en cómo afectaba la nueva construcción al perfil de una Alcazaba dominada por la Torre de Espantaperros.
 
La obra comenzó, la estructura asomó y el 17 de junio de 2000 Amigos de Badajoz anunció que había pedido la paralización de la obra. Su argumento, que los trabajos en el Hospital Militar modificaban la visión de La Alcazaba. Acusaba a la Junta de Extremadura de «total falta de respeto y cariño por el monumento» y se refería al diseño de Moure y Colomés como «un alarde inaceptable de protagonismo arquitectónico». La asociación proponía una cubierta de tejas y materiales y texturas menos agresivos con el paisaje que acuñaron los árabes en el siglo XII sobre el Cerro de la Muela.
 
Dos días después la concejala de Urbanismo, Cristina Herrera, pidió a la Junta que considerara este posible impacto. Desde la Consejería de Cultura la réplica no se hizo esperar tachando de «irresponsables» a Amigos de Badajoz porque querían paralizar la obra cuando habían votado antes a favor. Hasta la asociación Amigos de los Castillos se puso del lado de la Junta, igual que la oposición socialista, que si bien admitía cierto impacto, la intención final debería tener más peso. Las espadas estaban el alto.
Lógicamente, los arquitectos autores del proyecto salieron a la palestra. En septiembre del año 2000 se mostraban sorprendidos y pedían que se dejara terminar el conjunto arquitectónico para que pudiera ser observado «una vez alcance toda su significación». Estaban seguros de que la polémica se agotaría en cuanto el edificio se adaptara a sus nuevas funciones. Nada más lejos de su deseo.
 
El 19 de noviembre del año 2000 la asociación interpuso el contencioso y antes de que llegara el verano de 2001 finalizó la obra. En octubre llegaron los alumnos. Mientras cientos de jóvenes caminaban a diario hacia la La Alcazaba, la denuncia de Amigos de Badajoz ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura seguía su recorrido. Amigos de Badajoz, que por aquel entonces disponía de un despacho de apenas 50 metros cuadrados en la calle Afligidos, con un teléfono-fax y poco más, demandaba al Ayuntamiento de Badajoz, a la empresa constructora Necso Entrecanales y Cubierta S. A. y la Junta de Extremadura.
 
Y el 24 de febrero de 2003 se dictaba la primera sentencia: «se condena a la Corporación Local mencianda a la restauración de los Bienes del Patrimonio Histórico de la situación existente con anterioridad a las obras autorizadas con al licencia impugnada (sic)». El 10 de marzo Junta y el Ayuntamiento anuncian que recurrirían aquel inesperado fallo judicial. Mientras, Izquierda Unida pedía la dimisón del consejero de Cultura Francisco Muñoz y la concejala de Urbanismo Cristina Herrera, que veía una posible solución en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, según declaró ella misma, levantando la protección integral que tienen edificios existentes en la Alcazaba, algo similar a lo que se hizo con la vieja plaza de toros antes de edificar el Palacio de Congresos junto al baluarte de San Roque, con la diferencia de que esto se tramitó antes de conceder la licencia de obras, no después.
 

 
El recurso retrasó la ejecución de aquella sentencia favorable a un colectivo que se financia con cuotas de 12 euros anuales que pagan sus aproximadamente 500 socios. Además, se ahorra la minuta del abogado José María García Morán, socio de Amigos de Badajoz que les lleva altruistamente el caso.
Mientras el recurso de casación seguía su curso, una nueva titulación, Comunicación Audiovisual, ya se había sumado a los estudiantes de Biblioteconomía y Documentación en el polémico edificio de la Alcazaba, por otra parte alabado por muchos arquitectos, aunque maticen que en realidad no es un cubo, sino un ortoedro. Y en este periodo de recursos comprendido entre 2003 y 2007, año en que rebrotó la polémica, resulta inevitable reseñar que la asociación concedió en sus premios anuales de 2006 un galardón al Ayuntamiento de Badajoz como 'Amigo del año' por las rehabilitaciones que estaba llevando a cabo en la ciudad (claustro de San Agustín, Jardines de la Galera, Torre de Espantaperros, ...).
 
19 de Septiembre de 2007, notición. El recurso no ha prosperado. Obligan al Ayuntamiento a derribar parte de la Facultad de Biblioteconomía. Se trata de cuatro plantas que contienen el salón de actos, 30 despachos de profesores y parte del aulario, así como el rebaje en 1.35 metros de la cubierta del Hospital Militar. El alcalde Miguel Celdrán reitera la buena fe que siempre hubo, pero declara: «El tema está cerrado definitivamente y se le da la razón a Amigos de Badajoz, nos guste o no nos guste».
 
El juez da un plazo de un mes, pero una demolición de semejante envergadura tardaría ocho meses, según los técnicos municipales, que envían un proyecto básico de derribo. Simultáneamente toma forma la alternativa de enviar a los estudiantes al campus y mientras la asociación recibe toda clase críticas por ser tan consevadora y también apoyos por encarar y vencer a dos administraciones juntas, su presidente recuerda que la obra costó 4,8 millones de euros y exige responsabilidades políticas, pero nadie dimite. A continuación, el recién llegado concejal de Urbanismo, Celestino Rodolfo, revela que el derribo costaría ocho millones de euros. La indignación es generalizada.
 
Pero ocurre algo inesperado. Abril de 2008. El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, con sede en Cáceres, dicta un auto en el que estima inejecutable el derribo. La modificación del PGOU, ahora Plan General Municipal (PGM) parece la salvación de los políticos y del edificio. Pero un recurso ante el Tribunal Supremo por parte de Amigos de Badajoz devuelve la ventaja a la asociación, que el pasado 21 de octubre obtuvo una sentencia favorable y definitiva.
 
Teniendo en cuenta que un fallo del Supremo es inapelable y que cualquier vecino podría pedir la ejecución debido a que el urbanismo es una materia sujeta a la acción pública, sólo queda saber cuándo subirán las máquinas a la Alcazaba, si durante el curso académico o en vacaciones, una incógnita que nadie ha despejado ante unos alumnos desconcertados y una ciudadanía que aún no se cree el coste económico y social que puede tener toda esta historia.

20 nov 2009

MOVILIZACIONES POR EL CUBO

FUENTE: Diario Ultracatólico HOY

La llamada a la movilización no se ha hecho esperar y ayer los representantes de varias asociaciones anunciaron la convocatoria de una concentración el próximo jueves, día 26, para pedir que no se derribe el edificio de Biblioteconomía. La cita es a las 19 horas en la Plaza Alta y la secundan, de momento, la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo, la Asociación de Empresarios del Casco Antiguo de Badajoz (Aecab) y la Asociación de Comerciantes de la Calle Menacho y Adyacentes, cuyos representantes dejaron claro ayer que «la aplicación de la sentencia sería algo nefasto (...) porque nosotros apostamos por el futuro y no queremos retroceder ni un sólo minuto».
 
Según José María Soriano, máximo representante del colectivo vecinal, intentarán conseguir la adhesión de más colectivos pacenses «y estamos seguros de que vamos a ganar esta batalla», por eso hace una llamada al resto de la ciudadanía para que todo Badajoz acuda a la concentración con el fin de no dar un paso atrás en la revitalización de La Alcazaba, «ya que el problema es muy gordo», declaró ayer Soriano acompañado de Emilio Doncel por parte de los comerciantes de Menacho, Miguel Ángel Moreno como vicepresidente de Aecab y el vicepresidente de la asociación de vecinos Joaquín Fernández López.
En opinión de Soriano, si consiguen que el encuentro sea multitudinario «ayudaremos a mover conciencias porque sabemos que Amigos de Badajoz la tiene». En cualquier caso, esta primera movilización no será la última, indicaron los colectivos que promueven la convocatoria, que también realizarán recogidas de firmas, aunque no precisaron ante qué organismo o institución las presentarán.
 
Los alumnos
 
Mientras tanto, el consejo de alumnos de la Facultad de Biblioteconomía y Documentación está informando y manteniendo reuniones con los universitarios y el Vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad de Extremadura para promover otras acciones.

Según uno de sus miembros, Roberto Nieves, hoy viernes decidirán si optan por una manifestación o por un encierro en la facultad, ya que consideran que la sentencia del Tribunal Supremo que insta al derribo les afecta directamente y nadie cuenta con ellos. «Si tiran el cubo -declara- nos tendremos que ir por falta de espacio y nadie nos da garantías de que haya otro lugar para estudiar estas titulaciones con las mismas instalaciones. Además, la sentencia no afecta sólo al cubo sino a muchas más partes de las facultades, incluida la Biblioteca Regional. Nuestra opinión es que se pidan responsabilidades políticas y no la paguen con nosotros».



El futuro del cubo, en manos de cualquier vecino que inste la ejecución de la sentencia

Expertos en legislación urbanística recuerdan que cabe aplicar la acción popular , por lo que cualquier vecino podría obligar al derribo.

Si la sentencia del Tribunal Supremo es en sí polémica, la forma de ejecutarla no es precisamente sencilla. Letrados y expertos en derecho urbanístico recuerdan que el fallo reciente del Tribunal Supremo, del 21 de octubre de este año, sólo hace referencia a que el derribo es ejecutable y no inejecutable como recurrieron Junta y Ayuntamiento ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, que les dio la razón el 10 de abril de 2008 en su apelación a la sentencia de 24 de febrero de 2003.
En el fallo del Supremo se da cuenta de que el Ayuntamiento cambió el PGM para legalizar una actuación en principio ilegal y así lo hace constar. Pero además, según los expertos juristas consultados, Amigos de Badajoz debe instar ahora al Ayuntamiento la ejecución del derribo y aunque las partes puedan llegar a un acuerdo, al tratarse de un asunto urbanístico, está sujeto a la acción pública, de manera que cualquier vecino puede solicitar la ejecución de la sentencia, siempre dentro del plazo de ejecución de la misma, que como mínimo es de cuatro años.
 

Además, para evitar chantajes, si este vecino se retirara en su acción legal (por ejemplo gracias a un acuerdo), sucesivos particulares podrían hacer valer este derecho. Este caso ya tiene precedente en el derribo de parte de la iglesia de Nuestra Señora de las fuentes de Fuencarral, donde Iglesia y Ayuntamiento de Madrid pactaron una solución que fue estéril por la intervención de varios vecinos afectados, que consiguieron su objetivo en enero de 2007, en el Supremo, tras 16 años de pleitos. En cualquier caso, si Amigos de Badajoz mantiene su postura de hacer valer la sentencia y el Ayuntamiento se demorara en ejecutar el derribo, la asociación podría ir al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura para obligar a la demolición. Y en caso de desobediencia podría iniciarse un procedimiento penal. Otra opción es que Amigos de Badajoz iniciara el derribo, previa elaboración de un proyecto técnico, y que el coste lo asumiera el consistorio, pues según el fallo del TSJEx de 24 de febrero de 2003 «se condena a la Corporación Local mencionada a la restauración de los bienes del Patrimonio Histórico a la situación existente con anterioridad a las obras autorizadas con la licencia impugnada (sic)». La otra hipótesis es que, teniendo en cuenta que está en marcha el curso académico, la asociación no apremie en la ejecución del derribo hasta que llegara el verano, un extremo que no puede ser confirmado, ya que la asociación no se ha pronunciado aún sobre este aspecto.
LA VÍCTIMA ES BADAJOZ

El alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, ha garantizado esta mañana que asistirá a la manifestación en contra del derribo del cubo, convocada por distintas asociaciones para el próximo jueves en la Plaza Alta, si su agenda lo permite.
Cedrán ha subrayado que la "víctima" de la sentencia del Tribunal Supremo es la ciudad de Badajoz y no la Junta, como dijo a principios de semana la consejera de Cultura, Leonor Flores. El regidor se ha mostrado conciliador y ha insistido en que el Ayuntamiento irá de la mano de la Administración regional en la ejecución de la sentencia.
 
Miguel Cedrán ha pedido "sentido común" a todos los ciudadanos y espera que no prevalezca "el amor propio" de la Asociación Amigos de Badajoz. Además, ha recordado que la Facultad de Biblioteconomía ha supuesto el impulso definitivo para la recuperación del Casco Antiguo. 
 
OYEEE MIGUÉ, TE HE COMENTAOO... LO DE ...
...
....
...
TU PUTA MADRE?

17 nov 2009

ISLA DE LAS FLORES


Videos tu.tv
RAMONCÍN DENUNCIA A SU MADRE POR LLEVAR UNA FOTO SUYA EN LA CARTERA
 
FUENTE: Publicado el 16 de Noviembre de 2009 por Xavi Puig

LA MUJER ALEGA QUE ES AUTORA DEL RETRATO Y DEL DENUNCIANTE

El carismático artista y líder de opinión conocido como Ramoncín está decidido a velar por la integridad de su imagen pública aunque sea necesario recurrir a los tribunales. La semana pasada se enfrentó a la revista humorística El Jueves, que tuvo que cerrar durante unas horas su canal en Youtube dejando a los españoles sin motivos para reír. Esta mañana el cantante ha revelado su nuevo objetivo: se trata de su propia madre, que al parecer guarda una fotografía del artista en la cartera y de vez en cuando la enseña a amigos y conocidos.

“Mi cliente le ha pedido a la demandada en incontables ocasiones que se abstenga de mostrar ese retrato a extraños y ha hecho caso omiso. Lo mismo pasó en los años ochenta, cuando ella se empeñó en regalar a los pobres piezas de ropa que pertenecían a mi cliente. Él ha tenido mucha paciencia, pero esos ataques contra la propiedad privada y el honor deben ser combatidos con la fuerza de la ley” ha declarado Josep Coll, abogado del cantante.




La madre del artista se escuda en el valor sentimental del documento y recuerda a su hijo que ella no le denunció cuando decidió operarse la nariz “aunque la habíamos hecho su padre y yo”. El abogado de Ramoncín ha querido puntualizar que “mi cliente no llegó a ser denunciado porque la propia demandante vio que no tenía argumentos al ser la nueva nariz una obra totalmente distinta y que no podía considerarse una mera transformación de la pieza original”.

La demandada asegura que “todas las multas que tenga que pagar las restaré de lo que le dejo a él en herencia, así que ya me puede ir denunciando si quiere”.