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2 ene. 2013

OBAMA LOGRA SUBIR LOS IMPUESTOS A LOS RICOS

FUENTE: www.cuartopoder.com


JUAN MANUEL BENíTEZ | 2 de enero de 2013


El presidente de la Cámara, el republicano John Boehner (d), y el líder de la mayoría, Eric Cantor (i), llegando a la reunión que mantenida por los republicanos tras el preacuerdo alcanzado entre la Casa Blanca y el Senado para evitar el "precipicio fiscal" y que ha provocado duras críticas por parte de los sectores más conservadores del partido. / Jim Lo Scalzo (Efe)

Estados Unidos evita, por el momento, el abismo fiscal. La Cámara de Representantes de Estados Unidos finalmente dijo sí la noche del martes al proyecto de ley aprobado por el Senado durante las primeras horas de 2013.

El presidente Barack Obama logra así un histórico acuerdo bipartidista de subida de impuestos a aquéllos con ingresos superiores a los 400.000 dólares.  Y de la misma forma, extiende de manera permanente los recortes de impuestos de la era Bush para los estadounidenses con ingresos inferiores a los 200.000 dólares.

Tras intensas negociaciones el martes entre los congresistas republicanos, que amenazaron con bloquear la legislación y empujar a la economía por un precipicio de imprevisibles consecuencias, el presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, decidió poner la medida a votación, provocando el enfado de sus filas más conservadoras. Capitaneados por el líder de la mayoría republicana, Eric Cantor, pretendían enmendar la legislación para que incluyera más recortes del gasto público. Sin embargo, no lograron suficiente apoyo para esta alternativa y la ley fue aprobada por 257 votos a favor y 167 en contra a las once de la noche.

“Como he demostrado en las últimas semanas, estoy abierto al compromiso”, dijo el presidente tras la votación, como preludio de las próximas negociaciones sobre el déficit. Obama también tuvo palabras de especial agradecimiento para su vicepresidente, Joe Biden, que negoció personalmente el acuerdo en el Senado con el líder de la minoría republicana Mitch McConnell.

Técnicamente, la economía estadounidense había caído por el precipicio con la entrada de 2013, cuando se activaban drásticos recortes del gasto y vencían todas las rebajas fiscales de la era Bush. El primero de año, por ser festivo, concedió a los reticentes congresistas 24 horas más para terminar los deberes, antes de que los mercados financieros pudieran reaccionar.
El acuerdo llega un día antes de que termine el mandato de todos los miembros de la Cámara de Representantes y una parte del Senado. El jueves comienza oficialmente una nueva Legislatura. Muchos congresistas no regresarán por haberse retirado o haber perdido la elección del pasado noviembre. Nuevas caras llegarán al Capitolio.

“Es el código de impuestos sobre el ingreso más progresista que haya existido en décadas”, presumía la Casa Blanca mediante un comunicado, estimando una recaudación para la hacienda pública de unos 620.000 millones de dólares adicionales gracias a los nuevos índices impositivos. La retención más alta será del 39,6% para los individuos y familias con ingresos anuales superiores a 400.000 y 450.000 dólares respectivamente. Vuelve así a los niveles existentes durante la presidencia de Bill Clinton. También suben los impuestos de herencia y a dividendos.

Además, la legislación aprobada por el Congreso aplaza dos meses los recortes automáticos generalizados del gasto gubernamental -por valor de unos 110 mil millones de dólares- pautados para activarse este primero de enero, a la espera de que se logre acordar un plan de reducción del déficit al gusto de la mayoría. Estos recortes automáticos fueron impuestos por los propios políticos de Washington en 2011, cuando también a última hora se logró aprobar una subida del tope de endeudamiento nacional. Como consecuencia de aquel tira y afloja, la agencia de calificación Standard & Poor’s rebajó la nota a la economía del país.

La ley firmada el martes es sólo una batalla más en esta larga guerra entre demócratas y republicanos por controlar el gasto público y la deuda nacional. De hecho, en las próximas semanas, el tope de esta deuda tendrá que ser una vez más ampliado, lo que sin duda añadirá un nuevo capítulo a este conflicto.

Opacado por las nuevas tasas impositivas queda el hecho de que expira el recorte temporal de impuestos a la nómina. Desde 2009, el gobierno federal había concedido una rebaja en la aportación de cada trabajador a la Seguridad Social. El impacto para una familia con ingresos de 50.000 dólares al año será de unos 1.000 dólares menos en sus bolsillos este 2013.

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