RADIO WICHARD

ALL THE BEST LOCATIONS ARE LOCATED ON THE MARGINS

2 dic 2013

A NEGRO

FUENTE: www.elpais.es

La televisión valenciana se cerró cuando quiso ser libre.

Autogestionada por los trabajadores, tardó menos aún en ser clausurada por la policía que el canal público griego Hay una evidencia descorazonadora que sobresale entre los cristales rotos de la crisis. La idea de que tras la debacle se impondría una regeneración se ha esfumado. Recordamos las declaraciones rimbombantes y las promesas de refundación, pero nada ha quedado de ellas.

Nadie piensa hacer las cosas mejor cuando volvamos a recuperar el crecimiento económico. Y tampoco nadie lo va a exigir. El cierre de Canal Nou alumbra sobre este decaimiento, sobre el abandono de toda esperanza de rectificación. Es curioso que media España se haya sentido ofendida porque el obispado lance un libro de consejos para la vida privada femenina titulado Cásate y sé sumisa, cuando lo cierto es que hay otro libro aplicándose de manera cierta sobre la vida pública nacional: “cállate y sé sumiso”.

Como preveíamos, la televisión valenciana se cerró cuando quiso ser libre. Autogestionada por los trabajadores, tardó menos aún en ser clausurada por la policía que el canal público griego. Ese oasis de libertad era lo verdaderamente amenazante. Nunca fue un problema urgente su deuda, su línea informativa manipulada, su zafiedad, su contratación a capricho. A negro se fue cuando era crítica, afilada y un desairado servicio público.

En otros lugares, donde se anunció que se procedería al cierre, tipo Castilla-La Mancha o Madrid, al parecer sigue sirviendo al poder como el espejito de la madrastra en el cuento infantil. Y en un rizo con nuestra estupidez vocacional, se nos quiere convencer de que estos canales son inviables, innecesarios y suprimibles. Nadie piensa en corregir los errores. Se cerrarán cuando se les vayan de las manos.

Ordenarán sacrificar al perro cuando deje de lamer la mano del amo y aprenda a ladrar. Pero no iba por ahí la idea de regeneración, sino por imponer códigos de conducta, control profesional, distancia higiénica con el poder político y mecanismos de elección democrática de los gestores. Incluso ha habido un retroceso en las opciones de dotar de independencia a los canales públicos. No se permitiría arruinar y hundir la red de transporte público o de centros hospitalarios sin exigir que los responsables rindan cuentas. Tampoco nadie se conformaría con que dejaran de existir estos servicios públicos tan solo porque han sido gestionados de manera fraudulenta. ¿O sí? ¿O quizá sí?

DAVID TRUEBA

PD: Força al treballadors & famílias de Canal 9 !!

NO, NO Y NO

FUENTE: www.elpais.es

Me parece inconcebible que el presidente del Gobierno de este país se vaya al no con la misma soberbia con la que Franco se iba de cacería


Me parece inconcebible que el presidente del Gobierno de este país se vaya al no con la misma soberbia con la que Franco se iba de cacería Si tienen ustedes hijos recordarán que, de pequeños, se protegían de cualquier realidad hostil cerrando los ojos, escondiéndose bajo una manta o negando haber abierto una caja de bombones con la boca manchada de chocolate.

Pero si te estoy viendo... Que no. Si te he visto... Que no. Si sé que has sido tú... Que no, que no, y que no. Como Rajoy tiene hijos, igual piensa que es una buena idea, que le rejuvenece, que nos hará gracia. El juez Ruz da por cierta la contabilidad B del PP, y él dice que no.

Vemos fotos escalofriantes que documentan el efecto de las concertinas sobre la piel humana, y vuelve a decir que no. Los supervisores europeos pronostican nuevos recortes, y repite que no. La comunidad educativa exige una vez más la dimisión de Wert, Fernández Díaz se ve obligado a rectificar el proyecto de su —en cualquier caso inadmisible— Ley de Seguridad, no logra escapar a una rueda de prensa donde se le recuerda su antiguo y ferviente apoyo a Carlos Fabra, y su respuesta es siempre la misma, que no.

Que no voy a hacer cambios en el Gobierno, que no acepto presiones de nadie, que no comento ese tema porque hoy no toca. Yo no tengo ningún interés en escuchar a Rajoy, pero más allá de mi alivio personal, me parece inconcebible que el presidente del Gobierno de este país se vaya al no con la misma soberbia con la que Franco se iba de cacería, como si se sintiera en el derecho de gobernar sin darle cuentas a nadie. Más inconcebible aún debería parecerle a él que se lo consintamos.

Porque la razón de que sus noes apenas sirvan para hacer chistes todos los días, no reside precisamente en su prestigio. De no en no, la palabra de Rajoy ha ido perdiendo todo su valor. Aunque después de que Ana Botella haya declarado que el PP es lo que más progreso ha traído a la Humanidad, ya no sé si todos ellos no están más guapos callados.

ALMUDENA GRANDES

22 nov 2013

LA CALLE ES SUYA

El BOE es de Rajoy, igual que antes la calle fue de Fraga
 El respeto por la justicia era esto: como los jueces no dan la razón al Gobierno y los tribunales no creen que manifestarse frente al Congreso sea nazismo o terrorismo o un golpe de Estado, el Gobierno ha decidido cambiar la ley. El BOE es de Rajoy, igual que antes la calle fue de Fraga. Por la libertad, que dice el presidente. Por la seguridad de los ciudadanos, que dice el ministro de Interior. Porque yo lo valgo. Y vale cualquier eufemismo para tratar de disfrazar lo que simple y llanamente es un nuevo intento de silenciar a la ciudadanía y alejar las protestas de los focos.
Hay un paralelismo entre el tratamiento que la derecha da en la nueva Ley de Seguridad Ciudadana a la prostitución y a las movilizaciones ciudadanas. El objetivo es el mismo: solucionar los síntomas, no los problemas. Que no se vea para que parezca que no existe. En el caso de la prostitución, multar al cliente para alejar la explotación sexual de la calle –que se vayan a los siniestros moteles de carretera o a esos pisos bien en las zonas bien de las ciudades donde, de toda la vida, han ido siempre los señores bien–. En el caso de las protestas, sacarlas de cualquier lugar donde puedan ganar más visibilidad. Entre otras cosas, alejarlas del Parlamento, esa sede de la soberanía popular a la que le ha salido una muralla como si fuese un eccema o una erupción: como el símbolo irritante de esa distancia entre las instituciones y la sociedad.
¿Servirá de algo? ¿Lo que no se ve no existe? Depende. Servirá, si la ley pasa, para evitar el contagio. Rajoy aprovecha el cansancio en las movilizaciones ciudadanas para endurecer aún más las sanciones, un coste que se paga a crédito, tirando de la hucha de credibilidad que aún tiene esta democracia. El Gobierno está aplicando un manual previsible y ya cantado: criminalizar las protestas y forzar su radicalización para evitar que se vuelvan mayoritarias por el miedo a la violencia. Endurecer la represión, equiparando penalmente unas protestas pacíficas con el terrorismo de la kale borroka. Después bastará con disolver a porrazos y a multazos a los pocos que aún queden en la calle.
La receta es tan clara que no sorprende quiénes han sido los cocineros. Fue Ángel Acebes quien redactó un primer informe sobre cómo desactivar las movilizaciones del 15M, antes incluso de que Rajoy llegase al poder. Y ha sido un antiguo mando de los antidisturbios quien ha afinado la reforma de la ley.
El ejercicio de esta política demuestra cuáles son las prioridades. En un país donde varias decenas de ciudadanos han perdido un ojo por una pelota de goma (y algunas han muerto), el problema son los insultos a los policías. En un momento en el que los antidisturbios incumplen reiteradamente la ley al esconder su identificación para poder actuar con impunidad, lo intolerable son los manifestantes encapuchados. En un Estado donde las torturas y los abusos policiales acaban por sistema en un indulto, lo prioritario es encarcelar a quien lance una tarta. Y así, hasta la saciedad. Hasta que esta sociedad no aguante.

4 nov 2013

DESCOMPOSICIÓN

El CNI nos ha espíado para que la CIA esté contenta con nosotros

FUENTE: www.elpais.es
Al final se han salido con la suya. En una semana donde diversos procesos abiertos por corrupción parecen haber experimentado avances decisivos, la actualidad ha impuesto otros caminos. Después de 10 años de alegre impunidad, Carlos Fabra se ha sentado en el banquillo. El largo peloteo entre fiscalías, tribunales y delegaciones de la Agencia Tributaria que imputó y desimputó a Cristina de Borbón, ha hecho aflorar documentos de Aizoon que demuestran prácticas, cuya ilegalidad no pondría en duda ningún asesor fiscal decente. Güemes y Lamela, de tan amarga memoria para los madrileños, han sido por fin acusados de haberse enriquecido gracias a las privatizaciones que impulsaron mientras fueron consejeros de Sanidad. Hasta Aguirre, que parecía haberse librado de Gürtel, ha sido citada por Ruz para que Camps y Barberá pongan sus barbas a remojar. ¿Y qué?
 Que el CNI nos ha espiado para que la CIA esté contenta con nosotros. Que se multiplican los inversores extranjeros que compran España de saldo. Que Rajoy y Mas van a sentarse a hablar, que no, que sí, que te digo yo que no, que ya verás como sí. Que el Rey ha recibido a las portavoces de la AVT para decirles que está de su parte, como si todos los demás fuéramos forofos de ETA, y de otras víctimas —pues sí, las del franquismo, ¿o es que sus muertos no son españoles?— ni hablamos. Total, que se han salido con la suya. Cuando los sospechosos de corrupción judicializaron la política, cuando se negaron a asumir responsabilidades dejándolo todo en manos de los jueces, cuando confundieron de forma pública y sistemática las condenas políticas y las penales, esperaban que pasara precisamente esto.
Mientras tanto, el país entero se descompone, las instituciones se tambalean y ellos celebran las cifras del paro. La podredumbre de todos es el precio de la impunidad de los culpables.
ALMUDENA GRANDES

15 oct 2013

EL GOBIERNO PRESIONA PARA ELIMINAR A WYOMING DE LA TELEVISIÓN

Fuente El Confidencial
Desde que en agosto de 2012 se hiciera efectiva la fusión entre Antena 3 y laSexta, los directivos de Atresmedia y, por extensión, del Grupo Planeta han recibido fuertes presiones del Gobierno y del Partido Popular para que la línea editorial de izquierdas del segundo canal del grupo se modere. “Las presiones son terroríficas”, asegura un alto directivo de la compañía. En los despachos de San Sebastián de los Reyes son conscientes de que Moncloa y Génova se sienten especialmente incómodos con algunos formatos de laSexta. Incluso, el propio José Manuel Lara ha reconocido en varias reuniones internas que la cadena verde es demasiado dura en ocasiones.
El problema es Wyoming Para el Gobierno, el problema no es ‘Al rojo vivo’, la tertulia de Antonio García Ferreras. Ni tampoco es ‘Más vale tarde’, el formato de Mamen Mendizábal. Tampoco les provoca especial malestar ‘La Sexta Noche’, en el ‘prime time’ de los sábados. El principal problema para Moncloa y para el PP es uno: ‘El Intermedio’ de Wyoming El principal problema para Moncloa y para el PP es uno: Wyoming La sátira y los comentarios mordaces no sientan nada bien en el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Consideran que tiene comportamientos ofensivos hacia el Gobierno y los miembros del PP, de ahí que maniobren en la sombre para intentar que Atresmedia le modere. Incluso, ha habido presiones del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Ante esta situación, según ha podido saber El Confidencial Digital, algún directivo ha llegado a plantear internamente: ¿Qué pasaría si se retira el programa de Wyoming? Sin embargo, la decisión que han tomado en los despachos de Atresmedia va en contra de los deseos del Gobierno: Wyoming no se toca. Por varias razones: 1. Los directivos del grupo han llegado a la conclusión de que compraron una televisión de izquierdas y que variar su línea editorial sería un error (tal y como hizo Telecinco con Cuatro cuando adquirió la cadena de Prisa). 2. La audiencia de ‘El intermedio’. En Atresmedia han echado números y han concluido que el ‘share’ les da la razón. Es cuestión de costes y de rentabilidad. Incluso, en alguna reunión se ha puesto el ejemplo de que el formato de Wyoming cuesta casi tres veces menos que ‘El Hormiguero’ de Pablo Motos y prácticamente tienen la misma audiencia: en este mes de octubre, el formato de Globomedia tiene un 11% de media. Hay, incluso, temor a suprimir el programa y que la decisión sea concebida como un cambio en la línea editorial. Atresmedia, por tanto, no cambiará la idiosincrasia del formato de Wyoming. Lo que sí ha solicitado José Manuel Lara, explican las fuentes consultadas por ECD, es moderación. Es decir, hablar todo internamente, consensuarlo y, especialmente, hacer críticas cuidadosas. Lo que quiere Lara, añaden las mismas fuentes, es que laSexta sea una televisión de izquierdas, pero bien hecha. Los comentarios ofensivos no tienen, por tanto, que suponer un problema. Lo que ha pedido el presidente de Atresmedia, en definitiva, es respeto en laSexta.